Las olas son el resultado del efecto
del viento soplando a lo largo de cientos o miles de kilómetros en mar abierto,
lo que origina una transferencia de energía hacia la superficie del océano.
Son, por tanto, una forma de energía cinética a la que se puede acceder usando
diversos mecanismos armónicos que responden al movimiento de las olas, captando
parte de su energía. En definitiva, la energía undimotriz consiste en el
aprovechamiento de la energía cinética y potencial del oleaje para la
producción de electricidad.
El oleaje se entiende desde un
punto de vista de la ingeniería como un derivado terciario de la energía solar.
El calentamiento desigual de la atmósfera terrestre genera viento, y el viento
genera olas. Únicamente el 0,01 % del flujo de la energía solar se transforma
en energía de las olas. Una de las propiedades características de las olas
es su capacidad de desplazarse a grandes distancias sin apenas pérdida de
energía. Por ello, la energía generada en cualquier parte del océano acaba
en el borde continental, de esta manera, su energía se concentra enlas costas.
La energía contenida en las olas
varía de un sitio a otro, pero, en general, cuanto más alejadas del ecuador
estén, más energía contendrán. Aunque condiciones locales, tales como, tipo
de costa, lugar donde se generen y profundidad del océano, tienen una gran
importancia en la definición de la cantidad de energía. Según estimaciones, se
puede asumir que el flujo de energía de las olas en Europa podría equivaler
a 1.000 TWh anuales, cantidades a tener muy en cuenta de cara a una futura
expansión en el aprovechamiento de este tipo de energía.- una
turbina anclada al fondo y con una boya unida a él con un cable. El
movimiento de la boya se utiliza para mover un generador. Otra variante
sería tener la maquinaria en tierra y las boyas introducidas en un pozo
comunicado con el mar.
- Un
aparato flotante de partes articuladas que obtiene energía del movimiento
relativo entre estas partes. Como la "serpiente marina" Pelamis.
- Un pozo
con la parte superior hermética y la berruga comunicada con el mar. En la
parte superior hay una pequeña abertura por la que sale el aire expulsado
por las olas. Este aire mueve una turbina, que genera la electricidad.
TECNOLOGÍA UNDIMOTRIZ EN EL MUNDO
En este sentido, los expertos enumeran hasta 81
prototipos diferentes, algunos de los cuales ya se utilizan en distintas partes
del mundo. Sin ir más lejos, Portugal es uno de los países que quiere tomar
la delantera: el mes pasado, frente a la localidad norteña de Póvoa de
Varzim, se inauguraba un parque undimotriz, denominado Okeanós, que ya surte su
electricidad a la red. En este caso se utilizan tres máquinas Pelamis con
capacidad de 2,25 MW. También cuenta con una planta experimental que utiliza
una columna de agua oscilante en la isla de Pico, en las Azores.
En cualquier caso, se considera a Noruega y
Escocia pioneras de la tecnología undimotriz. El país escandinavo instaló
en 1985 una planta en la costa cercana a Bergen, en el que se combinaba una
columna de agua oscilante con un sistema propio, denominado “canal rematado en
punta”. Por su parte, Escocia lleva también años experimentado con estos
sistemas en la isla de Islay, e incluso aportando nuevos, como el denominado
“Pato de Salter”. Se trata de una especie de conos que al oscilar con las olas
impulsan un generador. Asimismo, países como Estados Unidos, Australia. India,
China, Suecia o Japón también están probando distintos sistemas.
PRINCIPALES VENTAJAS E
INCONVENIENTES
El potencial de la energía de las olas, según la
UNESCO, es de unos 4.000 gigavatios (GV), si bien todavía no se sabe la
cantidad que se puede aprovechar y suministrar a un precio económico. En este
sentido, las instalaciones undimotrices requieren una alta inversión y un mayor
desarrollo tecnológico. Sus responsables deben mejorar en varias cuestiones,
como su eficiencia al aprovechar el movimiento no lineal y esquivo de las olas,
o su resistencia al embate de las mismas, y todo ello con un coste asumible.
Por ello, este tipo de instalaciones todavía no es
competitivo. Por ejemplo, la planta recién inaugurada en Portugal es
“comercial” gracias a las ayudas institucionales: cada kilovatio hora (kWh)
producido será pagado a 26 céntimos de euro, mientras que el kWh “convencional”
se está pagando por debajo de los 9 céntimos.
Las posibilidades de contar con una energía limpia
más no se pueden desdeñar. La tecnología undimotriz presenta incluso más
ventajas que otras renovables: se trata de una energía constante y
predecible, ya que siempre hay olas, y su impacto en el entorno también es menor.
FUENTES:




